Sí, ya es 7 de enero y empezamos a poner en marcha los propósitos para un nuevo año y con un día más de regalo, es lo que tienen los años bisiestos. Pero no te esperes premios, trabajarás un día extra, pero sin paga adicional. Y cabe decir que casualidades de esta vida perra, un año bisiesto Martin Luther King y John Lennon fueron asesinados y el Titanic se hundió, prácticamente como mi vida amorosa. Pero en esta vida que haríamos sin quejarnos y creer en supersticiones de pacotilla, no sería nada divertida.
En cuanto a mi situación actual podríamos establecerla en lo siguiente: Solterona desempleada con peso desconocido tras toneladas de roscones, alcohol en vena, comidas y cenas desmesuradas gracias a la «hermosa» Navidad. En lo único que me diferencio de Bridget Jones, es que no soy una fumadora empedernida y en que he reemplazado el sexo por la comida. Am por supuesto en que no llevo braga faja (¡Antes muerta que sencilla) y que yo no tengo a dos hombres peleándose por entrar en ellas. Me sobra con mi juguetito líder en tendencias, un tal Satisfyer, al que yo prefiero llamar «Mi Bradley». Estoy segura que si Bridget lo llega a conocer cambia a su Mr. Darcy por veinte mil revoluciones de placer por segundos y orgasmos sin fin.
En fin, a lo que iba estoy en plan détox love, por lo menos por el momento. Los creadores de Badoo, Loovo y Meetic han perdido una clienta VIP, sí lo confieso era drogadicta a las apps de ligue. Que mi antigua relación de cinco años saliese de allí me seguía dando esperanzas de protagonizar Oficial y Caballero y que me cogieran en brazos a pesar de que el chico pudiera sufrir una contractura por culpa de mis kilos ganados por culpa del maldito roscón. Y a pesar de protagonizar diversas aventuras de las que saldría un reality show de los buenos, seguía confiando en ellas. Aun así decidí poner fin a este mono de amor falsificado, como una moneda de 5 euros. Me he convertido, por lo menos hasta que mi cuerpo no sufra abstinencia sexual en una mujer libre e independiente que no necesita un Mr. Darcy en su vida.
El tiempo de duración de esta película montada en mi cabeza no sé cuánto será. Me han nombrado embajadora de Reino Unido y me han invitado a protagonizar la nueva película de Indiana Jones. Sí, me toca explorar territorio británico, aspirar a un mundo de aventuras y desentrañar los grandes misterios de la antigüedad como buena arqueóloga. Tengo una cabeza amueblada, conocimiento de la historia, sé evitar y reconocer a fósiles que no aportan nada y quien sabe puede que encuentre a un Mr. Darcy que esté en busca de mi arca perdida.
Continuará…
¿Estáis en fase détox love o tenéis a un Mr. Darcy en vuestras vidas?
¡Besos seductoras valientes!