Y aquí estamos un 14 de febrero, un año más viendo como mientras unos se comen a besos, yo me como la nevera entera y los chocolates 75 % cacao que pillé el otro día en el Aldi. Sí, porque ante todo hay que saber elegir calidad, cuidar de la línea y no sucumbir ante los ultra procesados. Sí, hoy es San Valentín.
En fín, a lo que estamos, hoy será duro ver instagram. Me he inyectado dosis
de realidad ante las miles de fotos y mundos maravillosos de enamorados que
veré en unas cuantas publicaciones. Todo unido a frases reflexivas sobre lo
que es el amor. Quien iba a decirlo que yo hace unos años formaba parte de
ese sector de enamorados empedernidos, empalagosos y con deseos de mostrar
su amor. Aun así no me he convertido en «Grinch del amor» todavía, pero
quizás esté en camino.
Ahora resido en tierras inglesas, por lo menos hasta noviembre y aquí el
mercado de Tinder, por lo menos para lo que yo busco, está en modo SALE,
yo creo que han sacado los peores modelitos, lo que suele pasar en las
rebajas. Así que no tengo amor y lo que es peor, mi único compañero sexual
está siendo el satisfayer (Bendito él,amén).
Pero como lo mío es escribir, hay que aprovechar las fechas especiales por lo menos para rentabilizar y aumentar mis lectores. Esto es como el Corte Inglés, si una quiere llegar lejos en el mundo de la escritura tiene que sacar provecho de algo y por votación democrática hoy toca hablar de las citas de San Valentín. Sí, porque no todas son iguales y estos son ejemplos con lo que te puedes encontrar:
Los enamorados low cost
Sí, aquellos que deciden el 14 de febrero cenar en casa bajo la luz de las velas.
Para que gastar en restaurantes cinco estrellas Michelín, sí los tutoriales de
«Recetas de mi abuela» te lo dan todo. Además la energía está muy cara y si con unas velas se gasta menos luz y creas una atmósfera bonita ahorrando, que mejor. Que sí, que todo esto también te puede salir caro. Cuando el horno que tienes en casa es una mierda y el asado se acaba de convertir en rueda quemada, es cuando tienes que llamar a la pizzería más cercana para solucionar lo mal que ha ido todo. Eso sí, Dominos estará ahí para aprovechar este momento y encasquetarte una oferta 2×1 con pizzas en forma de corazón.
Noche de pasión en River Glen Motel
Vuestra relación avanza, llega el 14 y tú piensas, ¡Sí, por fin me va a llevar a aquel
hotel tan bonito que vimos en aquel catálogo!. Pues no, has idealizado demasiado tu noche de pasión en San Valentín. Tu «queridísimo novio» sin saberlo te convierte en la protagonista de Pulp Fiction. No sabes como, pero habéis acabado en un motel de carretera, sí, de esos típicos que salen en las películas, donde se suelen alojar asesinos que huyen y se esconden. ¡Sí, claro no hay nada más romántico que esto!. Con lo único que te encuentras es con una habitación relativamente limpia, una cama enorme pero incómoda y una ducha en la que se atasca el agua. Pero ¡No te quejes! que intención había ante todo y que además puedes ser el siguiente fichaje de Tarantino.
Los amantes del foodporn
Qué, pensabais que iba a hablar de algo porno ¡Eh! pues no. El foodporn o comida pornográfica consiste en el deseo que tienen algunas personas por fotografiar comidas de esas que hacen que se te caiga la baba, eligiendo un buen encuadre y con el plato perfectamente dispuesto. Vamos que en esta cita tu chico hace más caso al mejor ángulo de la hamburguesa que a ti. El día de San Valentín tú esperas que tú chico cuelgue una foto vuestra con la mejor de las dedicatorias y con lo que te encuentras es con las mejores imágenes de ensaladas, cupcakes, tacos de cochinita pibil que os comisteis ese día en uno de los mejores restaurantes de la zona. Tú te sentiste por un momento en una mujer privilegiada, pero amiga esto era idílico, tú chico eligió ese restaurante para fardar con sus amigos los culturetas y foodie lovers sobre lo gourmet de los platos con sus mejores fotos en instagram y no para disfrutar de vuestra comida. Aquí lo único de porno que tiene esto es que acabará acostándose antes con una hamburguesa y llegando al orgasmo que contigo.
Maratón y no precisamente sexual
Son las 7 de la mañana y la llamada de tu chico es tu despertador del domingo. Justo es el finde anterior al 14 de febrero y tu novio te llama y te dice ¡Cariño ponte ropa cómoda y deportivas!. ¡Sí! Tú piensas que suerte tengo de tenerlo y de que haya adelantado San Valentín. Por fín tendré spa en aquella casita de la sierra que tanto le dije de ir, porque un domingo a esa hora que otro plan podría ser. Le abres la puerta con ojeras, pero con la mejor de tus sonrisas. La expresión de tu cara cambia cuando ves que te enseña un dorsal y con esa voz tan dulce te dice ¡Cariño, hoy tenemos maratón! Aquí es cuando el Corte Inglés entra en acción y tú quieres morirte del asco. Tú chico os apuntó a una carrera popular llamada Run Valentín que se celebra todos los años el 9 de febrero y en la que corres en pareja unida por una cinta (Mierda no tendré el modo de huir). Que yo de chica healthy tengo muy poco, que lo de descargar endorfinas y feromonas prefiero hacerlo durmiendo en mi cama. ¡Que coño! ¡Es un puto domingo y me vas a hacer correr a las 7 de la mañana! Esta claro que no tengo escapatoria, pero aun así todavía puedo ser Julia Robert en «Novia a la fuga», porque por lo menos las zapatillas las tengo ya puestas.
Finde «Paradisiaco»
Preparas una maleta con los modelitos más sexys y la mejor lencería, solo piensas lo agotada que vas a acabar de la maratón sexual del finde que tienes por delante. Cogéis el coche y ponéis rumbo al destino secreto que te tiene preparado tu chico. Ese día el tiempo acompaña, así que fijo que vas a probar la piscina del hotel y si es con tu novio mucho mejor. Pero lo mejor está por llegar, al entrar a recepción te encuentras con la sorpresa. ¡Cariño, estamos aquí!, sí, así sin vaselina vas a conocer a tus suegros. La sorpresa para el 14 de febrero y el regalo eran los padres de tu chico. No sé si prefiero que la tierra me tragase o hacerme un harakiri, la voz de mi chico ya me estaba irritando: Cariño sabes lo importante que eres para mí y creo que ya va siendo hora de que conozcas a la gente que me importa. ¿Perdona? WTF! ¿Has sido capaz de elegir este día para presentarme a tus padres? No he podido hacer ni siquiera mi investigación en profundidad como buena periodista que soy, ni cotillear las redes sociales de ellos, ni prepararme mi interpretación de Óscar. Además, no sé me ocurre otra cosa que elegir ese vestido amarillo con lencería oscura y acabar siendo escaneada de los pies a la cabeza por mi suegro. En resumen, un finde muy «paradisiaco».
San Tinderín
Sí, también existen aquellas citas en las que tu chico de Tinder pasa a ser oficialmente tu novio. Bueno tienes que tirar de él para fardar un poco, ya sabes son temas de postureo y no puedes verte un 14 de febrero compuesta y sin novio. Necesitas tirar de tu fuckfriend de turno. Que ¡Oye! ¿Quedamos este jueves? Intentando no dar señales que casualmente es 14 de febrero, y voilà ya tienes cena de San Valentín. Y lo mejor sin que él se de cuenta, consigues tener novio por una noche, sexo desenfrenado y ya tienes solucionado ese día. Pasas a formar parte de ese tanto % de la población de enamorados y ya tienes anécdota para contar a tus amigas. ¡Feliz San Tinderín!
Netflix,chocolate y palomitas
Y luego está la cita con una misma, sí claro no hay 14 de febrero sin Netflix, chocolate y palomitas. Es mi cita favorita, que vale que diréis, ¡Claro lo dices tú que no tienes pareja! y aunque la tuviera no cambio este momento por nada. Me ahorro dinero, hace frío fuera y que mejor compañía que una manta, el chocolate me da placer y las palomitas me generan endorfinas. Tengo todo lo que necesito
para mimarme y darme cariño en el día del amor. Mi madre y la iglesia me inculcaron desde pequeña «Te amarás a ti sobre todas las cosas», bueno no era así exactamente, pero mi pequeña modificación tiene sus motivos. Así que nada voy a por la maratón de «Las chicas del cable», sí que estrenan la quinta y última temporada hoy 14 de febrero.Am y no me escribáis que luego tengo cita con Bradley Cooper ( No el actor, mi satisfayer).